fbpx

Modulo 2

Para empezar con tu propio camino emprendedor, te voy a contar las 4 etapas generales que suelen suceder en todo emprendimiento. Cada una tiene diferentes características, tiempos y actividades, y el tiempo de permanencia en ellas dependerá del proceso, de la persona, de la coyuntura, el proyecto, etc.

Para cada etapa detallaré concepto, desafíos y actividades, y recursos prácticos.

 

1. Ideación

Entiendo que en este momento estés con ideas y/o dudas respecto a cómo emprender o bien encauzar en un camino aquello que venís pensando.

La característica principal de esta etapa es el hecho de que la persona tiene ideas, pero no sabe cómo ejecutarlas, sabe cómo hacerlo, pero no lo ha hecho, o bien tiene ganas de empezar a pensar para ejecutar. Se trata de momentos en los que las ideas aparecen todo el tiempo, de diferentes rubros, en diferentes lugares, y algunas las compartís, otras no, pero te vas sintiendo con ganas de probar. Acostumbras a expresárselas a otras personas para buscar su aprobación o no en la genialidad de lo que pensas, y a veces sentís que no te entienden porque no comprenden la idea; también puede ser que haya personas que se sumen a tu viaje y pasen horas y horas hablando de las ideas, pero no eso no lleva a ningún lado.

 

En primera instancia, será necesario que empieces a ordenar tus ideas en algo concreto y posible. Para ello, te recomiendo que uses la técnica desarrollada por Andy Freire llamada Lupas Deductivas la cual consiste en una serie de pasos a realizar para seleccionar 1 o algunas ideas a implementar.

 

Para un mayor orden en tu idea, también puedes avanzar completando la siguiente información:

-Sector productivo:

-Rubro:

-Producto/servicio a ofrecer:

-Quién creo que consumirá mi producto/servicio:

-Cómo le ofreceré mi producto/servicio:

 

Respecto a las ideas que surjan, no es necesario tratar de llegar a la más original, diferente o novedosa, sino a una idea en concreto. El secreto de empezar a emprender es poder materializar lo que has pensado ya que puede haber miles de ideas geniales, pero no llegan a ser viables ni ser encauzadas en pasos a seguir; también puede ser que sea algo que ya exista, pero decidas implementarlo de otra manera.

La persona está en un momento de tomas de decisiones respecto a si avanzar o no con las ideas que tiene, por lo tanto, los desafíos que tendrá están relacionados a su decisión y preparación para emprender, y la manera en que viva esas decisiones.

Ariel Arrieta dijo que los principales desafíos a la hora de decidir emprender son:

 

  • Convicción personal respecto a emprender

Tiene relación con qué tanta seguridad y confianza personal estás teniendo respecto a tu idea y a tu capacidad de llevarla adelante. ¿Es algo que ya has hecho o es algo que te apasiona? Si tu mirada está exclusivamente enfocada en el negocio, debes saber que los negocios pueden cambiar debido a su volatilidad y, si ese es tu foco, entonces es posible que en algún momento del camino termines haciendo cosas que no te gustan tanto ya que, de nuevo, el foco está en la sobrevivencia del negocio y no en cuanto a si te gusta lo que haces o si tenes experiencia.

También juega un rol importante la confianza en la experiencia adquirida.

¿Por qué emprendes? Si es una necesidad laboral o económica, y no da resultados inmediatos, ¿seguirías con las ganas de emprender? ¿Sentís amor, pasión, convicción por eso que queres emprender?

 

  • Capacidad para convencer a familia, socios/as, inversionistas, personas que trabajan con vos

Poder transmitir con claridad la idea, el propósito, su accionar y las tareas de cada persona que estará trabajando requiere de mucha comunicación. Más que capacidad para convencer, diría capacidad de trabajar en equipo y poder integrar la existencia de cada persona dentro del propósito del emprendimiento para que, de esta manera, se sientan parte. Este aspecto es importante ya que el camino emprendedor puede ser muy solitario y, como todo inicio, habrá días en los que necesites de algún apoyo emocional para continuar.

La falta de compromiso se ve reflejada en la confianza que transmite tanto la persona emprendedora como el emprendimiento en sí. Muchas personas suelen empezar siendo un hobbie y como algo secundario ya que, frente a la incertidumbre, prefieren hacerlo de esa manera. Sin embargo, llega un momento en el que el sentir de “ver qué pasa” ya no es suficiente y requiere consolidar la convicción de realmente emprender para conseguir y cumplir esos deseos que has visto.

 

  • Temor de vivir en la incertidumbre de si funcionará o no

No hay certeza de que funcione como de que no funcione. Reid Hoffman es uno de los fundadores de Linkedin y habla del “Plan Z” refiriéndose a ese peor escenario posible que imaginas si tu proyecto no funciona; invita a visualizar ese peor escenario para saber que, tal vez, no sea tan malo y quite un poco de presión a la incertidumbre. Si sentís miedo, inseguridad o ansiedad, es totalmente normal y forma parte del emprender; podes compartir tus sentires con otras personas que estén emprendiendo para así sentirte en compañía.

Recuerdo allá por el 2016 cuando trabajaba en relación de dependencia y estaba empezando a pensar sobre la posibilidad de renunciar para empezar con mi primer emprendimiento. En aquel entonces, siguiendo con el pensar del Plan Z, me di cuenta de que, llegado al extremo, terminar viviendo en la calle no era una opción para mí y sabía que, antes de eso, haría algún cambio en mi vida para evitarlo. Cuando lo visualicé me di cuenta de que, en realidad, mi peor escenario era tener que salir a buscar trabajo en relación de dependencia; cuando me amigué con mi peor resultado posible, al menos que en ese momento vi, tomé la decisión de renunciar y empezar con mi emprendimiento. En el 2021 lo vendí.

 

  • Falta de claridad en el negocio

La idea que impulsa a emprender forma parte de un deseo, de una ilusión, que deberá ser validada en el mercado para ver cómo reacciona la comunidad.

En el Siglo XVI fue descubierto el Río Amazonas, se fundó la ciudad de Bogotá, de Santiago de Chile y Sao Pablo. En el siguiente siglo, el Siglo XVII, se llamó emprendedores a esas personas que se aventuraban al Nuevo Mundo sin saber qué le depararía, y que dejaban la comodidad y certeza de lo conocido. Quizás algunas de esas personas tenían algún conocimiento del mundo, y de que existían otros países, pero el cómo iban a llegar o cuándo era todo un desafío por descubrir. Al momento de emprender pasa algo parecido ya que puede que haya ciertos conocimientos sobre algo, pero, en definitiva, saldrás al mundo a conseguirlo, descubrirlo y aprender.

Al inicio puede que no haya claridad respecto al contexto general de tu negocio ya que el foco puede estar más en el hacer, en el construir, en lo operativo y no tanto en la visión al mediano o largo plazo. Esto puede provocar sensación de pérdida, de no saber qué hacer o hacia dónde ir, ya que, también, puede haber acciones que den resultados como otras que no. Esa falta de estabilidad, de previsión, respecto a qué si funciona y qué no, sumado al hecho de que es algo nuevo, puede provocar cierta distancia en relación al ver tu propio negocio.

Es de esperar que tu emprendimiento pase por varias instancias de validación (prueba y error. Por ejemplo: un emprendimiento de gastronomía tiene el objetivo de comercializar tortas en pequeña medida para locales al público; su modelo de negocios es B2B pero, al momento de ejecutar sus ideas, nota que, en realidad, su público son estudiantes universitarios que van a clases por la mañana. Eso constituye una prueba y error, la cual termina transformándose en otra prueba) Recomiendo registrar todas estas pruebas; podes consultar el curso de Pack Intermedio respecto a cómo hacerlo.

 

  • Cambios constantes

Hay una distancia entre el pensar y el hacer. Puede que las ideas sean geniales en la mente, pero, al ejecutarlas, los resultados no son los esperados. Lo importante es aprender de eso, sea respecto a las expectativas personales y/o a los resultados reales, para hacer cambios. El emprender es hacer y aprender para descubrir por dónde si y por dónde no; ese hacer implica estar haciendo cambios hasta finalmente saber por dónde ir.

Los cambios demandan energía, estresan, y requieren tomar decisiones. A veces puede ser agotador, en especial si seguís sin ver resultados que te llenen. A pesar de esto, es necesario estar en movimiento ya que el emprendimiento depende de vos y de lo que hagas. Puede que haya días en los que no tengas ganas de hacer algo, y está bien que te lo permitas.

 

  • Dificultad para determinar un plan de negocios

Termina siendo contraproducente dedicarle excesivo tiempo a los análisis de mercado, investigación y atención a esos detalles (en esta etapa). El plan de negocios es una hoja de ruta, a mediano/largo plazo, respecto a qué harás, cómo lo harás, cuándo y por qué. Es entendible que al inicio haya muchas respuestas sin resolver ya que no hay claridad sobre ello. Por tal motivo, es recomendable tenerlo presente, redactar algunas ideas base, pilares para el horizonte a seguir, y avanzar con la validación de todas esas ideas para contrarrestar la distancia entre la idea y la práctica. Una vez que vayas haciendo, irás adquiriendo mayor claridad en tus ideas y en lo que queres para, finalmente, trazar tu propio plan de negocios.

 

Finalmente, también existe la ansiedad hacia obtener resultados económicos positivos. Es normal. Los ingresos económicos dan seguridad, confianza, en que el emprendimiento funciona, o está funcionando y, por el contrario, si no los hay, entonces puede transmitir la sensación de que el emprendimiento no sirve. Es importante entender que, en esta etapa, estás probando, aprendiendo, validando todo eso que tenías en mente para descubrir en dónde está el negocio. Si imaginas que estás construyendo un emprendimiento para 5, 10 o 40 años, pasar unos meses sin estar recibiendo ingresos no es tan catastrófico por más que en ese momento así se perciba.

Todo eso pasa en esta etapa. Es un montón, no solo desde el lado profesional sino, también, del lado humano, emocional.

 

2. Materialización

Una vez que la idea está definida, comienza la etapa de materializar esa idea en algo. Empezaré un emprendimiento de artículos amigables con el medio ambiente (idea); hacer la primera compra de productos, subir el contenido a una red social y comenzar a ofrecerlos ya forma parte de la puesta en marcha. Ya no se trata de pensar e imaginar sino, además, de ejecutar todo eso en acciones concretas que busquen cumplir con eso que has pensado.

Recuerdo la historia emprendedora de una colega cuya visión era dotar a su emprendimiento (tienda de productos de cosmética natural) de un modelo de negocios por franquicias. ¿Sabes cómo empezó? Haciendo una compra de productos, poniéndolos en una valija y yendo a ofrecerlos en un coworking (iba todos los días caminando). ¿Por qué en un coworking? Porque se aseguraba que iba a haber personas (consumidores finales) todos los días trabajando. Fue vendiendo y, con el paso de los meses, y su perseverancia en esa acción concreta, hizo que adquiera un lugar propio dentro del coworking, luego tenga su propio local y, finalmente, abrir sucursales en otras partes. Sus ideas las materializó en un determinado hacer y así fue avanzando.

 

 

Ariel Arrieta dice que, comúnmente, los desafíos en este momento refieren a la definición del producto o servicio a ofrecer, mantener el foco en tu core competence, gestionar el capital inicial, mantener los vínculos entre las personas fundadoras, transformar en aprendizaje los errores, involucrarte en las tareas importantes y mantener la moral y ética.

 

Producto o servicio a ofrecer

El emprendimiento nace de la mano de un producto o servicio a ofrecer. La idea asociada al uso y consumo de dicho producto o servicio puede validarse tal cual como fue pensando (es decir, las personas usan y consumen mi propuesta tal como fue concebido) o puede haber algunas variaciones (es decir, que las personas no lo usen ni consuman tal como fue ideado)

A medida que vas recorriendo tu camino emprendedor, es de esperar que vayas aprendiendo acerca de cómo tu segmento de mercado y de tu clientela consumirá aquello que tenes para ofrecer. Por lo tanto, es posible que debas ir haciendo cambios y modificaciones en tu propuesta inicial ya que de eso se trata ir transitando el emprender. Empezas con una idea puntual y, a medida que vas construyendo tu emprendimiento, vas notando que será necesario sumar servicios o productos a tu oferta inicial y es así como vas reconfigurando tus propuestas.

Imagínate que un emprendimiento que se dedica a crear mobiliario para locales gastronómicos de consumo en el lugar. La persona fabrica algunos muebles de una estatura de 1.50 metros, ya que considera que es una estatura ideal, y sale a ofrecerlos; con el hacer y con el contacto con tu clientela potencial, va aprendiendo que los locales pueden pedirle diferentes medidas para usos distintos (aquí se haya el hecho de modificar el producto a ofrecer) y que, además del producto, le piden asistencia con la instalación (servicio complementario a ofrecer). Es así entonces cuando el producto inicial va adquiriendo más atributos a medida que la idea pasa a la ejecución.

Lo importante es mantener una actitud de aprendizaje y proactiva en esta instancia ya que hay posibilidades de que al inicio haya clientes que te compren o no, lo cual puede generar cierta frustración, y será necesario que escuches a esas personas para hacer los cambios necesarios cuyo objetivo sea continuar con tu camino emprendedor.

 

Mantener tu core competence

Frente a la ausencia de resultados inmediatos, y/o económicos positivos, puede que aparezca la tentación de ir hacia otros negocios en pos de lograr esos resultados y así aumente la confianza y seguridad. También puede pasar que estés teniendo resultados, tengas ingresos económicos y, frente a no conocer mucho tu negocio ni en qué acciones invertir para seguir creciendo, veas posibilidad de ingresar a otros negocios para hacer correr el circulo económico-financiero.

En el 2018 me encontraba trabajando en un emprendimiento que había fundado en el 2017; se trataba de una academia virtual en educación ambiental. Teníamos excedente de dinero y, frente al mundial de fútbol del 2018, uno de mis socios quiso importar desde China arcos de fútbol plegables bajo la premisa de que se venderían ya que el fútbol iba a ser furor; los arcos de fútbol no tenían absolutamente nada que ver con la academia virtual en educación ambiental, pero, en ese entonces, teníamos dieron para hacerlo. Fue un error. Los arcos no se vendieron.

Es cierto que al inicio puede ser todo bastante caótico y puede invadir las sensaciones de ansiedad, miedo, temor frente a la incertidumbre de que no haya resultados inmediatos positivos. Aun así, es importante que, aquellas acciones y decisiones que tomes estén ligadas al concepto de tu negocio; vayan en congruencia con el propósito y accionar de tu emprendimiento.

 

Gestionar el capital inicial

Imagínate que te vas de viaje a un lugar en donde no has ido, pero si leíste blogs con recomendaciones, opiniones y cosas para hacer. Haces los preparativos y te vas para allá. A la vuelta te encontras con haber conocido un lugar nuevo y, si tuvieras que volver, tal vez hagas algunas cosas de manera diferente ya que has aprendido algo nuevo que antes no sabías; tal vez ese aprendizaje te ayude a ahorrar algo de dinero. Por ejemplo, habías leído que cierta excursión tenías que hacerla en colectivo, pero, al estar allá, notas que también la podes hacer caminando disfrutando aún más del paisaje y yendo a tu propio ritmo. Frente a algo incierto, tomaste la decisión de investigar, luego lo hiciste, aprendiste, y si lo harías, sería de otra manera la cual deriva de la combinación de tu aprendizaje, lo leído y tus preferencias.

A la hora de emprender pasa algo similar. Contas con algo de capital y lo podes a disposición de tu proyecto. Una vez que accionas y sucede, esa acción genera resultados los cuales son traducidos como aprendizajes (hice esto, pasó esto, aprendí esto) Todo eso constituye las pruebas iniciales que dan origen a la manera en que luego consolidarás tus procesos y estructuras. Es importante que esas pruebas las hagas de la manera más económica y casera posible ya que de seguro darán muchos aprendizajes y tal vez los resultados no sean los deseados.

Si tuvieras un emprendimiento que comercializa gorras, al inicio sería un desgaste de recursos invertir demasiado capital, por ejemplo, en el packaging ya que no sabes si tu clientela realmente valorará ese atributo. Así como también sería demasiado costoso invertir en el desarrollo de una página web si podes empezar usando las redes sociales y así aprender acerca de cómo es el comportamiento de tu clientela; tal vez ingreses a un sitio web o tal vez no. Las acciones iniciales en donde inviertas deben estar relacionados a actividades que te darán aprendizajes rápidos y concretos. Invertí en el producto, en las gorras, y empezá a ofrecerlas para ver en qué otra actividad debes invertir para aprender cómo mejorar tu proceso de venta

Existen diferencias entre los conceptos de eficacia, eficiencia y austeridad. La eficacia refiere a lograr los objetivos planteados, la eficiencia refiere, también, a lograr los objetivos, pero mediante el menor uso de recursos posibles y, la austeridad, está ligada a lo simple, moderado, sin excesos.

A lo largo de esta etapa, también tendrás que identificar y monitorear tu punto de equilibro el cual refiere a la cantidad de ventas necesarias que debes hacer para igualar a los costos que tenes. En ese escenario, en donde las ventas equilibran los costos, podría decir que estás en $0 sin ganar ni perder. Tener esta información de ayudará a gestionar mejor tu capital y tus próximas inversiones.

 

Mantener los vínculos entre las personas fundadoras

Cada persona ve el mundo de acuerdo a quien es, su experiencia, su crecimiento y desarrollo, sus deseos e intenciones, etc. Es entendible que haya diferentes visiones respecto al qué y cómo hacer algo dentro de un mismo proyecto, y esto puede generar rupturas. Si emprendiste con más personas, cada una debe tener un rol determinado para que el engranaje funcione. Si existen diferentes visiones y decisiones, es necesario hablarlo y consensuar; si no se habla será contraproducente y, si se habla, pero aun así no hay consenso, será necesario tomar decisiones acerca de cómo seguirá funcionando el equipo.

Trabajamos con y junto a personas, y cada una tiene su propia vida, es por eso que necesariamente debe haber diálogo entre el equipo fundador.

En el 2021 me fui del emprendimiento que fundé en el 2017 ya que tenía demasiadas diferencias con mis socios. Lo intenté hablar en muchas oportunidades, pero del otro lado no hubo diálogo ni intención de construir en equipo por lo que tomé la decisión de hacerme a un lado y seguir con mi camino.

 

Transformar en aprendizaje los errores

“Si hubiese sabido, lo habría hecho de otra manera” Es una frase comúnmente dicha la cual manifiesta un aprendizaje.

Tuviste un error en alguna parte del proceso y algo o alguien se vio perjudicado o perjudicada, entonces reconocer el error y aprender haciendo algún cambio para que no vuelva a suceder. Si no te haces cargo vos y te responsabilizas de los errores, entonces nadie más lo hará y seguirá pasando. Es normal si estas situaciones te demandan demasiada energía y tiendas a evadir o a “dejarlo para después” pero en algún momento serás vos quien deba hacerse cargo y tomar decisiones.

Quien emprende está en constante aprendizaje ya que el emprender implica hacer, y en el hacer aprendemos. Tal como cuando empezas un deporte nuevo; haces y aprendes. En ese accionar puede que cometas errores o que simplemente sucedan por el hecho de que no tenes todas las respuestas ni los procesos aceitados para que el emprendimiento funcione a la perfección. Entonces es normal que haya líos, pero debe ser normal, también, que tengas una actitud de aprendizaje frente a eso para accionar y hacer los cambios necesarios.

 

Involucrarte en las tareas importantes

A medida que vayas emprendiendo, descubriendo tu negocio, y armando la estructura del emprendimiento, irás viendo que hay tareas más importantes que otras en cuanto a la responsabilidad, decisión y consecuencias. Delegar tareas será necesario para que tu tiempo lo destines y enfoques exclusivamente en donde sentís que debes estar.

Volviendo al ejemplo del emprendimiento de gorras, el despacho de los productos (es decir, llevar los productos hacia el lugar en donde toman los datos de envío para ser despachados) es una tarea que la podes delegar para que te enfoques, por ejemplo, en analizar la cantidad de envíos que estás haciendo, la rentabilidad por cada venta, y la variación en las ventas según si ofreces envío gratis o no. El tiempo y energías que dedicas a cargar los productos, trasladarte al lugar en donde se despachan, llenar los formularios, dejar los productos y volverte, no hará que tu negocio crezca; hará que tengas mayor seguridad y certeza de que los envíos serán despachados, pero ese accionar constituye una parte de tu negocio. Por el contrario, si estás analizando el área integral que incluye la logística podrás ver que, tal vez, si ofreces envíos gratis las ventas aumentan en un 25% y con ese excedente podes contratar a otra persona para que haga más ventas ofreciendo envío gratis ya que quien hace los despachados tiene lugar y tiempo para enviar más sin que te cobre de más ya que el viaje al lugar de despachos lo debe hacer igual; y esa acción si hace crecer tu negocio.

La actitud de estar en aprendizaje constante te permitirá ver cuáles son las actividades más importantes de tu negocio que deben recibir tu atención para que puedas delegar el resto. De esta manera, tu rol emprendedor pasa a ser, también, de gestión.

Para finalizar, traigo el Principio de Pareto el cual dice que debemos identificar el 20% del accionar que genere el 80% de los resultados.

 

Mantener la moral y ética

¿De qué manera saber qué es lo moral o lo ético? Podría citar a varias personas que se dedicaron a la filosofía y escribieron sobre estos temas. Sin embargo, solo citaré algunos.

David Hume dijo que debemos ser fiel a nuestra experiencia de vida en el mundo. Por otro lado, Immanuel Kant dijo que las reglas que manejan nuestra mente, manejan el mundo.

¿Qué tiene que ver esto con la moral y la ética? Hay ramas de la filosofía que se han dedicado a estudiar y analizar la moralidad. Puedo hablar de 3 diferentes acercamientos al estado de moralidad:

  • Objetivismo: moralidad basada en juicios empíricos sobre el mundo.
  • Relativismo: moralidad en cuanto a si es legal o no. Esto puede variar según la cultura, la coyuntura y la evolución de la humanidad
  • Emotivo: moralidad según las expresiones

Dentro de los diferentes acercamientos de la mora, se halla la ética la cual analiza lo bueno y lo malo en el accionar humano. Verás que, para una misma acción, un mismo hecho, una misma percepción, puede haber diferentes interpretaciones y ahí es donde entra en juego el pensar de D. Hume al decir que debemos ser fiel a nuestra experiencia.

No te voy a decir lo que está bien o lo que está mal ya que eso será tu aprendizaje y experiencia. Lo que sí puedo decir es que seas fiel a lo que sentís y a las decisiones que tomes; eso, eventualmente, te abrirá puertas o te las cerrará.

Por más libros, conferencias y cursos que hagas, nadie ni nada podrá transmitir los sentires y la sabiduría que adquirís al momento de crear, de emprender. En cada una de las etapas tendrás diferentes generalidades en cuanto a acciones y desafíos, y por más detallado que te lo puedan transmitir, la práctica será diferente ya que el vivenciarlo, y sus correspondientes percepciones e interpretaciones, son personales.

En la etapa de materialización, o puesta en marcha, estarás haciendo todas las acciones necesarias para que tu proyecto vaya tomando forma, empiece a tener resultados y así llegar a la próxima etapa en donde tendrás que tomar decisiones respecto a profesionalizar esas acciones y procesos. ¿Seguimos?

 

3. Profesionalización

¿Sabes cuál es la diferencia entre delegar y descentralizar? Delegar implica ceder la ejecución de una determinada tarea (delegar el área contable para que quien fundó el emprendimiento no sea quien está llevando el registro contable, sino que lo haga otra persona u organización) mientras que la descentralización incluye la toma de decisiones sobre dicha ejecución (sería que quien lleva el área contable tenga el poder y la capacidad de tomar decisiones en pos de mejorar o modificar aquello que está dentro del área correspondiente)

En ambos casos se halla una confianza en alguien más para que ejecute actividades que estaban siendo hechas por alguien más. Esto es importante a la hora de continuar el crecimiento de tu emprendimiento ya que, eventualmente, no podrás hacer absolutamente todo debido al tiempo y energía.

 

Ahora bien, para lograr una delegación y descentralización sana, eficiente, útil, será importante contar con procesos y objetivos claros para que quien recibe la responsabilidad sepa cómo y por qué avanzar. La comunicación, enseñanza y supervisión serán aspectos claves ya que lo que se busca es empoderar a la persona sin limitar ni restringir su libertad ni criterio profesional.

¿Por qué es importante delegar? Para que puedas tener mayor tiempo disponible, y energía mental, para enfocarte en planificar estrategias cuyo foco sea el crecimiento del emprendimiento general y no solo de una acción puntual. La delegación debe tener un análisis previo en cuanto a cuál es el proceso a seguir, qué resultados se obtienen, qué recursos usar y de qué manera, además de un horizonte temporal. Si delegas tareas que nunca has hecho, o que no puedes decir cómo hacerlas, es posible que los resultados no sean los esperados ya que la persona que comienza a trabajar tendrá un período de aprendizaje en donde aprenderá lo que hay que hacer sin tener una estructura previa que oriente dicho accionar.

Veamos un ejemplo. Un emprendimiento que vende lapiceras mediante Whatsapp: conoce cómo escribirles a sus clientes, que contenido enviarle (textos, fotos, videos), cada cuanto tiempo escribirles y la cantidad de ventas esperadas de acuerdo a la cantidad de personas contactadas. Lo conoce porque lo viene haciendo y ha registrado sus acciones en un proceso simple con pasos a seguir (proceso de venta), entonces puede delegarlo a otra persona detallando qué y cómo hacerlo, además de los recursos y resultados esperados.

La delegación implica una supervisión sobre lo que está haciendo para saber si lo está haciendo como lo esperado o no, o si hay cambios para hacer. La supervisión implica tener indicadores que marcan los resultados esperados, o promedio, para saber dónde será necesario hacer ajustes. Continuando con el ejemplo dado, la persona sabe que su tasa de conversión (cantidad de ventas vs. cantidad de personas contactadas) es del 3% y, al momento de delegar dicha tarea, pide ese mismo resultado o mejor; si la tasa es menor, entonces podrá identificar en el momento qué cambios hacer y, si es mayor, comenzar a analizar las nuevas acciones para implementarlas en su proceso de venta.

 

Existen algunas situaciones típicas, a la hora de delegar, que pueden obstaculizar su eficiencia:

-Pedir reporte y consulta en todo momento para decidir. Suele pasar cuando no hay plena confianza entonces espera que la persona esté constantemente diciendo lo que está haciendo, buscando la aprobación de el/la jefa y de esta manera no hay una fluidez en el trabajo. Puede ser necesario al inicio, para corroborar la comunicación y el sistema implementando, pero una vez que está claro que funciona debes darle libertad a la persona para que se haga cargo de lo delegado.

-Las personas que reciben la delegación de tareas no cuentan con las habilidades necesarias. Quien emprende es responsable de las personas que elige y suma al equipo; si alguien no cuenta con las habilidades necesarias, entonces podrás reubicarla en otro rol, capacitarla o buscar a otra persona, pero no seguir insistiendo sin hacer ningún cambio.

-Incorporar a familiares, amistades o personas conocidas. Puede que tomes la decisión de sumar al equipo a alguien de esos círculos pero que no estén a la altura de lo que el emprendimiento está demandando. En ese caso, tendrás un obstáculo y tendrás que tomar una decisión.

 

Durante esta etapa, el foco debe estar en sostener el crecimiento del emprendimiento para luego determinar su identidad. Es cierto que puede haber momentos de ineficiencia (por desorganización y/o falta de comunicación) o de fragilidad (ya que depende de pocos clientes y tiene una estructura limitada), pero es ahí donde debes batallarlo mediante mejoras en la gestión. Buscar la eficiencia operacional ya que el producto/servicio que ofreces está validado (hay ventas, clientes) pero para que esos resultados sean sostenibles en el tiempo, debes hacer foco en la gestión.

 

Cuando llegues a esta fase con tu emprendimiento, puede que tus intereses sean seguir creciendo o prefieras quedarte en donde estás. Esa decisión es personal. A modo informativo, te dejamos algunos desafíos presentes en este momento:

 

 

4. Identidad

En esta fase hay 2 objetivos importantes: lograr que el emprendimiento se independice de su persona fundadora, y la especialización profunda en su core competence

Cuando hay un rumbo y horizonte claro respecto hacia dónde ir, y cuando el equipo de trabajo puede tomar decisiones según los procedimientos, reglas, objetivos y políticas establecidas, entonces hay indicios para lograr la independencia del emprendimiento.

 

 

Respecto a la especialización, se trata del horizonte a largo plazo al cual llegarán según las experiencias, saberes y aprendizajes que han tenido a lo largo de su accionar. Ya no se trata de qué quiere hacer sino de qué quiere ser.

————————————————————————————-

Premisa I

Las organizaciones que existen desde el pasado han tenido la necesidad, y obligación, de realizar ciertas transformaciones en pos de proteger el medio ambiente. Los emprendimientos que surjan en el presente y generen impacto positivo en el sistema vigente (sea sistema social, económico, cultural, político) posiblemente seguirán existiendo en un futuro.

Aquellas transformaciones y aquellos emprendimientos que generen impacto positivo, en el futuro seguirán estando. Si dicho impacto es masivo, entonces el sistema tenderá a la necesidad de transferir tales conocimientos que dan origen a aquellas transformaciones y aquellos emprendimientos; tal transferencia será mediante la educación. Por ende, el surgimiento

de transformaciones y emprendimientos que generen impacto positivo en el mundo, provocará que la educación se haga cargo de que tales acciones prevalezcan, se desarrollen, innoven y sigan siendo incorporadas por la sociedad.

Independientemente de la naturaleza, características y campo de acción de las organizaciones existentes o de los emprendimientos nacientes, los aspectos ambientales serán una perspectiva necesaria en todo futuro.

El siguiente libro plantea reflexiones y conceptos ligados a la sustentabilidad que pueden ser incorporados en todo tipo de emprendimiento u organización.

Rodrigo J. Martínez Goyena